Ojos secos: una señal que no debes ignorar

Seguro que en alguna ocasión has tenido los ojos secos al despertar o a lo largo del día, y lo más probable es que más allá de la molestia puntual, no le hayas dado demasiada importancia. Sin embargo, no hay que pasar por alto que cualquier alteración en el funcionamiento normal del cuerpo se expresa en forma de “mensaje de protesta”, y los ojos secos no son una excepción.

La sequedad de ojos te está avisando de que algo no marcha bien, y que hay que tomar medidas.

¿Quieres saber más sobre el síndrome del ojo seco? Te lo contamos.

el sindrome de los ojos secos

Ojos secos causas

Existe una muy amplia variedad de razones para que los ojos sufran sequedad, y pueden ser de mayor o menor importancia. En ocasiones se trata únicamente de factores ambientales, por lo que modificando las condiciones de tu entorno el problema debería remitir.

La contaminación ambiental, la calefacción o el aire acondicionado pueden favorecer la aparición de ojos secos, por lo que la solución al problema puede ser simple o compleja, dependiendo de tus circunstancias personales. No siempre es posible cambiar la temperatura si trabajamos en una oficina junto con veinte compañeros, ni es tan sencillo librarse de la polución.

Los ojos secos son una molestia asociada en mayor medida a las mujeres que a los hombres. La disminución de los estrógenos que se produce con la edad puede contribuir a ello. También con el paso de los años se produce una menor secreción de lágrimas, por lo que no es extraño que los ojos secos sean un problema frecuente en personas de edad avanzada.

Igualmente, el uso de determinados medicamentos o de lentes de contacto pueden ocasionar su aparición, pero los ojos secos también pueden ser un síntoma de problemas de salud de mayor gravedad, como el Parkinson, la diabetes o el síndrome de Sjögren.

Lo importante es no descuidarse y poner remedio de forma inmediata en cuanto surja la más mínima complicación.

Ojos secos síntomas frecuentes

Los ojos secos acarrean una serie de síntomas desagradables a los que conviene poner solución cuanto antes para evitar que el problema termine por agravarse y provoque mayores consecuencias.

Por lo general, cuando hay ojos secos se produce una irritación ocular: el ojo aparece enrojecido, pica y escuece como resultado de la fricción que se produce entre los párpados, la córnea y la conjuntiva.

La sequedad y las molestias al parpadear son las manifestaciones más comunes, aunque en algunos casos, puede manifestarse el síntoma opuesto: un lagrimeo excesivo. Esto se produce como resultado de las pequeñas erosiones que ocasiona la mencionada fricción.

También la visión se ve afectada, normalmente, por una reducción de su calidad, volviéndose borrosa. Es más, puede darse el caso de que la luz cause molestias (fotofobia).

En cualquier caso, dejarlo correr y no darle importancia es un error, ya que pueden producirse daños en el ojo difíciles de calibrar.

Cómo diagnosticar si los ojos secos son un problema grave

Teniendo en cuenta que en la mayoría de ocasiones en las que hemos sufrido ojos secos el problema ha remitido relativamente pronto, puede parecer alarmista alertar sobre posibles consecuencias graves.

Pero no deja de ser una señal del cuerpo que hace referencia a un desajuste, y, por tanto, conviene detectar cuanto antes si se trata de algo puntual o de la manifestación de un problema de consideración.

Sin embargo, no siempre es sencillo diagnosticar si los ojos secos son resultado de una combinación de factores ambientales o de un mal funcionamiento del globo ocular, puesto que no hay una prueba clínica concreta que sea capaz de determinarlo.

Cuando surge el problema de los ojos secos conviene acudir al especialista, el cual, mediante una entrevista en la que recopila información de los síntomas, una exploración detallada y la realización de algunas pruebas, tratará de determinar el origen y posible gravedad.

Básicamente, el médico buscará conocer con este proceso si los ojos secos son resultado de una reducción en la producción lacrimal, o se trata de una pérdida excesiva por evaporación. A partir de aquí, aplicará un remedio para ojos secos mediante la utilización, en la mayoría de casos, de lágrima artificial.

Tratamiento para ojos secos

Cuando se trata de actuar sobre el problema de los ojos secos, el especialista empleará algún remedio sintomático, al tiempo que se asegura de disminuir el posible impacto que puedan tener los factores ambientales.

  • Si el paciente utiliza lentes de contacto se le recomendará que durante un tiempo las sustituya por gafas normales.

  • Si pasa muchas horas frente al ordenador, se le pedirá que realice descansos y disminuya en la medida de lo posible su exposición a la pantalla.

  • Y si las condiciones de temperatura no son las ideales se intentará que el paciente las calibre y mejore.

Junto a todo ello, lo habitual es el uso de lágrimas artificiales o algún producto que sirva para lubricar y proteger el globo ocular.

Por lo general estos productos están compuestos en un porcentaje mayoritario por agua y una solución salina o hipotónica, cuyo objetivo principal es que la lágrima artificial permanezca más tiempo en el ojo sin evaporarse.

Existen productos, como Occulus, que agregan al compuesto un porcentaje de Hialuronato sódico, un derivado del ácido hialuronico que se halla de forma natural en el ojo, y que sirve para formar una película protectora que permite mayor absorción del agua y dificulta la evaporación.

Minimizando los posibles factores externos que puedan haber sido origen del problema, y administrando de forma regular este tipo de productos, se consigue lubricar, hidratar y regenerar la superficie ocular, con lo que, si no existe un problema de fondo de mayor gravedad, suele remitir el malestar al cabo de pocos días.

Ojos secos solución y prevención

La mejor forma de evitar la aparición de estas complicaciones es aplicar medidas preventivas. Especialmente sí ya ha habido casos anteriores de sequedad de ojos no está de más poner en marcha una serie de prácticas que ayuden a la no reaparición de las molestias.

Parpadear con frecuencia de forma consciente, utilizar un humidificador para evitar ambientes demasiado resecos, utilizar con preferencia gafas antes que lentillas, y evitar la exposición directa al aire de ventiladores o aires acondicionados o al tabaco son costumbres que, de ponerse en marcha, reducirán de forma significativa la aparición del síndrome de ojos secos.

Gotas para ojos secos

Limpiar las pestañas y aplicar compresas calientes, consumir suficiente agua, y la aplicación de gotas para los ojos de productos como Occulus también son acciones que colaborarán a erradicar la aparición sistemática de ojos secos y que, con toda seguridad, proporcionarán una mejor calidad de vida a quienes sufren estas complicaciones con más frecuencia de lo habitual.

En general, el cuidado de los ojos y la prevención son las claves para evitar la aparición del síndrome de ojos secos. Entonces, ¿por qué no empiezas a cuidar más tus globos oculares?