Ojos rojos: por qué se producen

La aparición de pequeños derrames que tienen como consecuencia la aparición de ojos rojos es bastante frecuente, y si bien no es una señal que suela indicar la presencia de un problema grave, conviene saber cuáles son las causas que motivan este enrojecimiento de ojos para darle solución.

Lo más frecuente es que se trate de una complicación que no va más allá de la estética, pero también en ocasiones, los ojos rojos están ocasionados por virus y bacterias, por lo tanto, sin llegar a caer en el alarmismo, sí que se hace necesario prestar atención a este problema para valorar hasta qué punto necesita la intervención de un especialista.

El efecto de ojos rojos se produce cuando los vasos capilares que existen en la esclerótica del ojo se inflaman por alguna razón. Los causantes más habituales para que esto ocurra son la presencia de partículas de polvo o pequeños objetos, una excesiva sequedad del globo ocular, una exposición demasiado prolongada al sol o bien algún tipo de alergia o infección.

También la irritación que produce un uso demasiado prolongado de lentes de contacto es un motivo frecuente para la aparición de ojos rojos.

¿Quieres saber cuál es el mejor tratamiento para ojos rojos y cómo prevenir su aparición? Te lo contamos.

sindrome ojo rojo

Ojos rojos: ¿cuándo considerarlo una complicación?

El cansancio visual, la fatiga o el uso de lentillas durante demasiadas horas no son motivo de preocupación. Basta con que des a los ojos el descanso que reclaman y en poco tiempo retornarán a su estado normal. Unas horas de sueño, o sustituir las lentes por gafas será más que suficiente para que el problema de los ojos rojos haya desaparecido entre 24 y 48 horas más tarde.

Bien distinto es si este enrojecimiento de ojos viene acompañado de problemas en la visión, o si además del problema estético, se produce un dolor persistente que no remite con el descanso.

En situaciones como estas es en las que hay que comenzar a considerar que los ojos rojos no son una simple señal de fatiga visual, sino que detrás puede haber algo más grave. Si esto sucede, deberías acudir al oftalmólogo a la mayor brevedad.

Puesto que estos síntomas son propios de problemas más preocupantes, el especialista tratará de diagnosticar a qué se deben las molestias que vienen asociadas al enrojecimiento ocular, y una de las primeras posibilidades que manejará será que alguna bacteria o virus haya producido una inflamación, bien en la parte externa, bien en la estructura interna.

El caso más común es el de la conjuntivitis, un problema ocular que, si bien no reviste especial gravedad tratado de manera adecuada, puede llegar a complicarse si no se le presta atención. La blefaritis o inflamación de las pestañas, la úlcera de córnea, la inflamación de la úvea (uveítis) o la iritis son otras dolencias que llevan aparejadas que se produzcan ojos rojos, y es normal que ante la presencia de dolor o de visión borrosa, el médico valore la posibilidad de que el paciente sufra alguna de estas enfermedades.

Pero cuando verdaderamente los ojos rojos resultan preocupantes es cuando la sintomatología no remite con el paso de los días y aparecen otras señales al mismo tiempo que dan a pensar que pueda existir un problema verdaderamente grave.

Una lesión de retina o un glaucoma agudo pueden tener consecuencias de alto impacto que culminen con la pérdida total de visión, y en ambas, la presencia de ojos rojos es uno de sus síntomas.

Ojos rojos tratamiento, prevención y consejos

Si la aparición de ojos rojos se debe a una enfermedad, la presencia de un virus o un cuerpo extraño que ha causado una lesión ocular, no hay demasiado que se pueda hacer a nivel preventivo.

Pero, afortunadamente, en la mayoría de ocasiones en las que los ojos rojos hacen aparición, el motivo es el mal trato que reciben por nuestra parte, sometiéndolos a un esfuerzo innecesario.

Por ese motivo, bastará con poner en práctica una serie de conductas de forma habitual que minimicen el estrés que padecen.

Estas son algunas de las recomendaciones que ayudarán a que la aparición de ojos rojos sea mucho menos frecuente.

  • Parpadear con frecuencia: el parpadeo es importante, ya que nos ayuda a mantener la humedad del globo ocular. Por eso, obligarnos a parpadear nos ayuda a mantener una mejor salud ocular. Hoy en día, con la televisión, los videojuegos y los dispositivos electrónicos, nuestra atención está fija de manera constante, por lo que parpadeamos menos de lo que sería deseable.

  • Dar descanso a los ojos: apartarlos de la pantalla cada cierto tiempo, cerrarlos durante algunos minutos para que reposen, no forzarlos en exceso, son buenas costumbres que ayudarán a que permanezcan en mejor estado.

  • Protegerlos del sol: en zonas donde el sol luce con mucha fuerza, el uso de gafas de sol es imprescindible para no fatigar la vista. Pasar muchas horas en el exterior, con un sol demasiado potente no sólo tiene consecuencias para la piel, sino también para la vista, que ha de realizar un sobre esfuerzo para manejar tal nivel de luminosidad.

  • Dormir suficientes horas: ¿Verdad que cuando dormimos pocas horas tenemos la sensación de que los ojos están hinchados y nos pican? La razón es que, igual que sentimos un cansancio generalizado si no dormimos lo suficiente, los ojos también necesitan descansar el número de horas preciso para su recuperación. Entre 7 y 8 horas de sueño garantizan que la vista esté totalmente preparada para afrontar cualquier esfuerzo. Menos, puede terminar pasando factura.

  • Proporcionarles cuidados especiales: si tienes cierta tendencia a que tus ojos se pongan rojos, es porque les estás dando demasiado trabajo. Ponerse compresas frías de té o las famosas rodajas de pepino y mantenerlos cerrados durante un rato les ayuda a relajarse y que la sangre circule de manera más fluida. Igual que los deportistas cuidan sus músculos porque son su herramienta de trabajo, si por cuestiones profesionales pasas muchas horas frente a la pantalla, no está de más que te acostumbres a darles este tipo de tratamiento.

  • Mantenerlos hidratados en todo momento: el uso de lágrimas artificiales garantiza que el ojo mantendrá los niveles correctos de humedad. Un producto como Occulus permite que el ojo se mantenga protegido y libre del problema de los ojos rojos.

Entonces, ahora que ya sabes cómo prevenir los ojos rojos, ¿a qué esperas para comenzar a cuidar tu visión?