Ojos llorosos e irritados

El principal objetivo de las lágrimas es conseguir limpiar la zona ocular y protegerla de diferentes infecciones, así como de todo tipo de agentes agresivos. Si estás experimentando un periodo en donde presentas lagrimeo continuo y ojos llorosos, el propio ojo está indicando que algo no va bien y que deberías prestar atención para ver cuál es el foco del problema.

Conoce algunas de las posibles causas de los ojos irritados

Contaminación ambiental

Esta es una de las principales causas que pueden producir el problema de los ojos llorosos e irritados. Ya sabemos que el aire de la ciudad no es tan puro como el del campo ni mucho menos: en los análisis han revelado la presencia de todo tipo de partículas y determinadas moléculas que pueden afectar tanto a los globos oculares como al aparato respiratorio.
Entonces te preguntarás cómo es posible que no estemos todos con lágrimas en los ojos: lo cierto es que hay personas que son mucho más sensibles a otras a este tipo de contaminación.

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Objetos extraños en el globo ocular

Otra de las causas que pueden producir escozor de ojos y lagrimeo es la presencia de algunos elementos extraños en los ojos (puede ser simplemente una pestaña, un poco de arena, polvo, o cualquier otro elemento relacionado).
En este caso, lo que tenemos que hacer es examinar nuestros ojos intentando encontrar donde se encuentra el elemento extraño. Podemos utilizar una solución oftálmica para intentar desplazarlo. Si esto no funciona, la opción de un pañuelo o una gasa también puede venirnos bien.
Finalmente, si el objeto persiste, entonces deberíamos ir a un profesional que nos ayude con ello.

Conjuntivitis

Una conjuntivitis bacteriana afecta a una pequeña membrana transparente que actúa como elemento protector de nuestros ojos. Ciertas bacterias como Streptococcus o estafilococos afectan a esta membrana haciendo que se inflame y que genere una sensación de irritación.
Normalmente se produce esta dolencia porque nos rascamos los ojos teniendo las bacterias en las manos (porque no nos las hemos desinfectado bien, por ejemplo).

Alergias oculares

Este problema se suele dar con bastante más frecuencia en la estación primaveral que es cuando los ácaros, el polen de las flores, la caspa de los animales domésticos, el mono, así como otros elementos relacionados fluyen con mayor intensidad por el aire. Sin embargo, es raro experimentar una alergia ocular en el invierno.
La persona que sea propensa a experimentar estos problemas tendrá que mantener una higiene correcta en su hogar, mantener siempre las puertas y las ventanas cerradas en los días con viento, controlar a las mascotas o, incluso, tener que darlas si la alergia demasiado elevada y también tener control absoluto sobre el polvo, evitando que se pueda llegar a acumular.

Tecnología

Y si, la propia tecnología también puede afectar a nuestros ojos volviéndolos llorosos e irritados: esto es bastante habitual en las personas que pasan mucho tiempo delante de un ordenador o del teléfono móvil (que cada día son más).
Es por ello por lo que conviene hacer un descansar unos 10 minutos por cada hora que estemos delante de estos dispositivos. Además, también conviene regular la distancia dependiendo del tamaño del dispositivo: por ejemplo, una televisión debería de contemplarse desde una distancia mínima de 2,5 m.
Conviene recordar siempre hay que mirar a las pantallas en habitaciones que estén bien iluminadas y evitando en todo momento estar oscuras.

Lentillas

Y, por último, las lentillas también pueden ser el origen del problema. Si no hemos llevado lentillas, es posible que el ojo todavía se esté acostumbrando, por lo que sería cuestión de tiempo que el problema desaparezca.
Puede darse el caso de que la lentilla esté rota o deteriorada por alguna parte pero que no sea visible: en este caso, habría que sustituirla de inmediato.
En el caso de que se pueda haber colado alguna pequeña basura un elemento extraño, ésta habrá quedado bloqueada por la propia lentilla por lo que será complicado de retirar si no la quitamos primero.

Descubre algunos remedios para luchar contra los ojos llorosos e irritados

Remedio de miel, agua de rosas y aloe vera

Estos elementos poseen propiedades calmantes y son completamente respetuosos con nuestros ojos, por lo que no vamos a experimentar ningún problema en su aplicación. Tan sólo tendremos que añadir unas pequeñas gotas de agua de rosas o de miel diluida. Existe otro remedio también muy eficaz que consiste en hacer jugo de aloe vera y luego añadir unas gotitas para conseguir el efecto de alivio que necesitamos.

Remedio con zumo de zanahoria

El zumo de zanahoria también es muy bueno para los ojos, pero, en este caso, no lo vamos a aplicar directamente sobre la zona ocular, sino que nos lo vamos a tomar. A nivel interno contiene un elemento que se llama betacaroteno que ayuda a mejorar nuestra visión. Si bebemos un par de vasos a la semana de zumo de zanahoria, conseguiremos tener unos ojos más resistentes a los agentes externos y, por ende, menos llorosos.

Solución farmacéutica

Si los remedios naturales no te terminan de funcionar, quizá haya llegado el momento de ir a ver al oftalmólogo, o directamente a la farmacia, para que nos puedan recomendar una
solución adecuada para limpiar los globos oculares. El propio líquido de las lentillas te podría llegar a funcionar para situaciones puntuales en donde tengas que eliminar algún tipo de
elemento extraño de la zona.

La irritación de los ojos ahora en verano, por exposiciones al sol prolongadas, el uso de gafas de sol de mala calidad que daña aun mas la vista, el nivel de contaminación por las altas temperaturas y la escasez de lluvia, los baños en piscinas por el cloro y otros componentes del agua…todos estos factores estacionales son muy irritantes para los ojos y requieren de un cuidado preventivo, los ojos deben estar bien protegidos e hidratados para evitar o por lo menos suavizar las posibles irritaciones en la vista propias de la época estival, esto es lo que aportan nuestras gotas oculares Occulus.

Descansa adecuadamente

Y, por último, pero no menos importante, tenemos que recordar que, si no descansamos de forma correcta, esto terminará por pasarle factura a nuestros ojos. Los expertos recomiendan dormir entre 6-8 horas para evitar que esto ocurra.
Si tienen los ojos enrojecidos y no estás durmiendo lo suficiente, quizá este sea el motivo.
Con estos remedios, acabarás con el problema de una vez por todas.