LA ATENCIÓN
OCULAR

PREVENIR ANTES QUE CURAR

La sociedad está acostumbrada a acudir al médico sólo cuando le duele algo. Y no se realiza chequeos periódicos que evitarían bastante enfermedades. Es verdad que el ritmo frenético que hoy en día está impuesto, hace que casi no tengas tiempo ni de ir al médico y sólo acudes a él cuando te estás casi mueriendo. Y si ya cuesta trabajo ir al hospital por cualquier dolor, más aún cuando se trata de los ojos. Esos grandes olvidados. Pero es que la prevención es la mejor de todas las medidas y todavía no eres consciente de lo que te puede ayudar el tener una buena atención ocular.

Si te dijeran que te vas a quedar ciego y que lo podrías haber evitado si lo hubieran detectado a tiempo, ¿no te arrepentirías de no haberte hecho un chequeo con más frecuencia?.

¿Cuándo fue el último examen ocular que te hiciste?

Una persona adulta debería de acudir para realizarse dicho examen cada año o mínimo, cada dos  aunque no tenga ningún problema visual. Lógicamente este intervalo de tiempo debe ser menor conforme vaya aumentado la edad. Y es que conforme uno se va haciendo mayor aumentan los problemas de vista. A pesar de ser uno de los sentidos más importantes, es quizá uno de los menos valorados y cuidados. Los ojos son en la mayoría de los casos la primera toma de contacto con la realidad y sólo se les presta atención cuando se percibe que ya no funcionan bien.

Este error tan común de acudir al médico sólo cuando uno siente ciertos síntomas puede acarrear problemas irreversibles. Existe algunas enfermedades visuales que no reflejan problemas hasta que ya es demasiado tarde. Así en algunos casos el glaucoma no genera ningún tipo de síntoma hasta que ya se ha perdido la vista. Por tanto está en la prevención y en la asistencia periódica al médico donde radica la cuestión del asunto. Así como en el cuidado de los ojos mediante productos.

Además a través de estos exámenes también es posible detectar otras enfermedades como diabetes o hipertensión. No son pocos los casos que un paciente descubre que tiene diabetes cuando acude al oftalmólogo.

Pero si es importante la salud y la atención ocular para los adultos aún lo es más para los pequeños. Es fundamental iniciar los primeros exámenes oculares cuando se comienza la escuela. Ya que es el momento apropiado para detectar posibles problemas visuales que puede haber o evitar lesiones futuras. Según un estudio realizado por Prevent Blindness America, más de 12,1 millones de niños en edad escolar de los Estados Unidos tienen algún problema de visión. Pero sólo el 14% de estos se realizan un examen ocular antes de iniciar el colegio. Y es que este es el momento en el que se está desarrollando el ojo del niño y cuándo es más fácil corregir posibles problemas de visión.

¿En qué consiste el examen ocular?

El examen ocular consta de las siguientes partes:

Medición de la agudeza visual: a través del test de Snell identificarás las distintas letras, y números de diferentes tamaños que se encuentra en un tablón colgado en la pared.

Mediciones objetivas: como por ejemplo movimientos del músculo ocular, las pupilas, retina…

Salud ocular: normalmente se produce en este paso la dilatación de la pupila para poder realizar un estudio más detallado del ojo.

Como ves este examen es bien sencillo y para nada doloroso. Como mucho molesta a la hora de dilatarte las pupilas.

Los problemas oculares más comunes son es el astigmatismo, que aproximadamente afecta entre un 53 y 63% de la población, la hipermetropía y la miopía.

En definitiva son muchos los beneficios que puede conseguir teniendo una buena atención ocular, acudiendo regularmente al oftalmólogo y cuidándose los ojos con productos y ejercicios que permitan una buena salud ocular. No hay que caer en el error de valorar lo que se tiene sólo cuando se ha perdido.

CONSECUENCIAS DE NO TRATAR
ESTAS AFECCIONES PARA TUS OJOS

Alteración de la calidad de visión y de la sensibilidad al contraste que puede afectar a la lectura, uso de ordenadores, conducción…
Alteración de la calidad de vida porque pueden pasar de ser molestias puntuales a crónicas
Intolerancia a las lentes de contacto
Mayor riesgo de infecciones oculares
Riesgo de alterar la cicatrización en las cirugías oculares
Disminución del rendimiento laboral

 CUIDAMOS DE TUS OJOS EN EL PRESENTE PARA VER MEJOR EN EL FUTURO